Durante décadas, la defensa de los reos de Punta Peuco ha intentado instalar la imagen de “viejitos” vulnerables, víctimas de un contexto histórico o de una obediencia ciega que hoy, por su avanzada edad, merecerían clemencia. Sin embargo, la ciencia ya ha desmantelado esa “trampa” humanitaria.
Un estudio clínico sin precedentes revela que no estamos ante hombres que perdieron el control en un momento de crisis, sino ante psicópatas funcionales: sujetos con una capacidad de planificación gélida, una ausencia total de remordimiento y una estructura de personalidad que les permitió ser padres de familia ejemplares de día y piezas de una maquinaria de exterminio de noche. No es locura, es diseño.
📊 Los Datos Clave
- Muestra crítica: Se evaluó a 101 internos (84% de la población penal) del recinto.
- Puntaje de Psicopatía: El promedio global fue de 21,06 puntos (escala PCL-R), casi idéntico al de la delincuencia común (20,93). La diferencia no es el “cuánto”, sino el “cómo”.
- El Factor Afectivo: En la dimensión de frialdad emocional y manipulación, los internos se situaron en el percentil 92. Esto significa que son más fríos y calculadores que el 92% de los delincuentes comunes a nivel mundial.
- La anomalía del 10%: Mientras que en las cárceles comunes solo el 0,5% de los presos alcanza el puntaje máximo en frialdad afectiva, en Punta Peuco esa cifra sube al 10%.
- Cero Impulsividad: A diferencia del “lanzazo” o el crimen pasional, estos sujetos mostraron niveles bajísimos de descontrol conductual.n Por lo tanto sus crímenes fueron organizados y jerarquizados.
🔍 Contexto
La investigación, liderada por las psicólogas forenses Elizabeth León-Mayer y Joanna Rocuant, y validada por el creador del test de psicopatía más usado del mundo, Robert Hare, rompe el silencio estatal.
El estudio fue entregado a la Subsecretaría de Derechos Humanos, pero según las autoras, el informe quedó guardado en un cajón sin respuesta oficial. Esto ocurre en un Chile donde la “impunidad” gana terreno en el debate legislativo, intentando permitir que condenados por crímenes de lesa humanidad terminen sus penas en casa.
⚖️ Qué dice esto para la democracia
- Democracia: PRO. El acceso a la verdad científica fortalece las instituciones y evita que el relato político del “exceso accidental” suplante a la realidad criminal.
- Progreso: El estudio permite entender que los aparatos represivos no se nutren de “locos”, sino de sujetos funcionales con rasgos específicos (callous–conning). Identificar este perfil es preventivo para cualquier democracia del futuro.
- Justicia Social: Para las víctimas, este dato es reparatorio: confirma que el daño recibido fue una decisión consciente y no un arrebato de un “soldado superado por las circunstancias”.
💬 Frases Clave
“¿Qué víctima? Yo solo maté comunistas… ¿Por qué voy a estar arrepentido?” — Cuña anónima de un interno recogida por Elizabeth León-Mayer en el proceso de evaluación.
“En general las conductas no eran impulsivas, eran organizadas… Había muchos temas de cofradía, de mantener ciertos códigos.” — Joanna Rocuant, psicóloga coautora del estudio.
“Se trata de sujetos que se vinculan desde el mando, el control y el narcisismo, con altos niveles de manipulación y escasa empatía, pero sin la impulsividad ni el desorden conductual que caracterizan al delincuente común.” — Joanna Rocuant, una de las autoras del informe.

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